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jueves, 12 de junio de 2014

Practicar deportes te ayuda a llevar una vida mas sana

El consumo de tabaco perjudica seriamente la salud ( como se advierte en los paquetes de cigarrillos ) y además reduce el rendimiento deportivo, por esta razón entre la población de atletas el porcentaje de fumadores es mucho más bajo que en el resto de la población, además se comprueba que este porcentaje se reduce progresivamente al pasar de deportes colectivos a deportes individuales, hasta ser prácticamente nulo en deportes individuales de alto nivel de exigencia como el ciclismo en carretera o las carreras de fondo.

Estos datos permiten corroborar la “ acción preventiva y rehabilitadora del deporte frente a hábitos nocivos” como el tabaco, alcohol y otras drogas. Influyendo sobre el individuo a distintos niveles:
  • Rendimiento deportivo: diez inhalaciones de humo provocan una disminución del 50 % del rendimiento de las vías respiratorias durante una hora. Un rendimiento deportivo óptimo exige la renuncia al consumo de tabaco.
  • Influencia del grupo: el rendimiento deportivo no es sólo una exigencia individual sino colectiva para alcanzar el objetivo común de la victoria. Además el deportista se identifica con el grupo mimetizando un comportamiento basado normalmente en hábitos saludables.
  • Ejemplo del adulto: el joven deportista suele tomar como modelo alguna figura consagrada del deporte que en la mayoría de los casos (desgraciadamente no siempre ) se identifica con un comportamiento ejemplar y un estilo de vida sana.
  • Influencia en los otros: el deportista es capaz de influir en los otros demostrando que sus éxitos son incompatibles con el vicio.
  • Satisfacción: el atleta obtiene en la practica deportiva un nivel de satisfacción en sus relaciones interpersonales y en el aspecto puramente físico, que no se siente atraído por el estímulo artificial del tabaco. 
  • Rebeldía: el deporte actúa de válvula de escape de tensiones, permitiendo reafirmar la personalidad y canalizar de forma positiva la agresividad juvenil.

viernes, 6 de junio de 2014

Concepto de la Salud

La salud es un concepto muy amplio que abarca todas las funciones del organismo, tanto físicas como psíquicas. La salud es un estado de la persona en que presenta un equilibrio entre el organismo y su funcionamiento, el entorno y las necesidades que este le genera. Es muy conocida la frase que define la salud como algo más que la ausencia de enfermedades, la Organización Mundial de la Salud (OMS) define la salud como un estado de completo bienestar físico, mental y social, por tanto se pueden establecer estos tres componentes de la salud.
  • Componente orgánico: hace referencia al funcionamiento optimo de los distintos aparatos, sistemas, órganos, tejidos etc. que integran el organismo humano y cuyas alteraciones morfológicas y fisiológicas determinan las enfermedades.
  • Componente Psicológico: indica la necesidad de que el individuo mantenga una relación interna consigo mismo equilibrada, mostrando un nivel adecuado de autoestima y aceptándose tal y como es, con sus virtudes, defectos y limitaciones. 
  • Componente Social: indica el grado de relación del individuo con su entorno. Con el medio natural en el que se integra y muy especialmente con el grupo humano del que forma parte en el ámbito familiar, laboral, de ocio y tiempo libre etc. 
La salud es un derecho del individuo, acordado entre todos los organismos internacionales, y está regulado en la legislación de los Estados (por ejemplo, en la Constitución española). Este derecho le permite a la población exigir una prevención adecuada por parte de los poderes del Estado y una atención adecuada y al alcance de todos. También, sin embargo, la salud es un deber que obliga a seguir unas normas de prevención de accidentes y de enfermedades, a respetar el entorno y a prestar ayuda a los demás, si es necesario.

martes, 3 de junio de 2014

El 74% de las mujeres españolas esperan mejorar su estado de bienestar en los próximos 5 años.

El cuidado de la salud y el bienestar se ha convertido en un asunto que cobra cada más interés entre la población femenina. Aún así, sólo un 29% de las mujeres afirman mantener hábitos saludables. Así queda reflejado en los datos del I Estudio de hábitos de vida saludable y bienestar en las mujeres, un estudio elaborado por el Instituto DKV para la Vida Saludable, una iniciativa de DKV Seguros en colaboración con la Universidad Rey Juan Carlos, creada para promover la mejora de la salud y la vida de la población mediante la divulgación de información y la formación orientada a inculcar hábitos saludables.

El estudio pretende medir los hábitos más o menos saludables y de bienestar entre la población femenina, y tomar así conciencia de la realidad del cuidado de su salud. La investigación se ha basado en un cuestionario online sobre una muestra de 3.000 mujeres, con hijos y sin ellos, españolas, entre los 18 y los 65 años, de todas las comunidades autónomas.

El Instituto DKV de la Vida Saludable pretende dar pautas útiles para ayudar a que las personas se conviertan en agentes corresponsables y activos en el cuidado de su salud. Con la puesta en marcha de la iniciativa se potenciará la prevención así como los valores del ejercicio y los hábitos para una vida sana.

La investigación se ha basado en 6 grandes bloques: percepción de bienestar, hábitos saludables, medicina y prevención, alimentación, actividad física y descanso, y en cada uno de ellos, además de analizar la práctica real de hábitos saludables de las encuestadas, se ha investigado el nivel de conocimiento que tienen de los mismos. En este sentido, el estudio refleja que, aunque en general el conocimiento que tienen las mujeres de prácticas saludables es bueno, en realidad no lo cumplen.

Percepción de Bienestar

Teniendo en cuenta factores físicos, psicológicos y emocionales, el 65,5% de las mujeres entrevistadas perciben su estado de bienestar como bueno o muy bueno, y el 74,4% esperan mejorarlo en los próximos 5 años. Cabe destacar que las jóvenes de entre 18 y 24 años son las que tienen más altas expectativas de que su bienestar mejore (84%), y el 40% de las de edades comprendidas entre los 45 y los 54 años valoran negativamente su estado de bienestar general.

Es el malestar emocional la razón fundamental que explica los bajos niveles de bienestar de aquellas encuestadas que declararon sentirse así (el 35%), con un 57% de respuestas. Pero esta percepción de experiencias o emociones negativas tiende a disminuir con la edad, mientras que la percepción de enfermedad física tiende a aumentar, cuanto más mayores son las encuestadas, mejor se encuentran emocionalmente, y cuanto más jóvenes son, físicamente se encuentran peor.

Para mejorar la sensación de bienestar, el 88,9% de las mujeres declara que escuchar música a diario es la actividad que mayor bienestar les reporta, seguido de la lectura y del voluntariado social, con un 84,5% y un 80,3% respectivamente.

Hábitos saludables

Al preguntar a las encuestadas si consideraban que mantenían hábitos saludables, sólo el 29% afirmaron hacerlo, frente al 64% que procuran llevarlo a cabo pero no como rutina. Existe un pequeño porcentaje (7%) de mujeres que no se cuidan nada, y es reseñable que éstas tienden al sobrepeso y la obesidad.

Al indagar en el cuidado de diferentes aspectos, la higiene destaca sobremanera, con un 82,9% de respuestas. Pero preocupa el bajo porcentaje de respuestas en aspectos como el sueño, la alimentación, la actividad física, el estrés o el peso, que ronda el 30%. Si que declaran el 58,6% que deberían cuidar más la manera “saludable” de desarrollar su trabajo y el 56,7% el peso.

Llama la atención el dato de las mujeres que declaran no fumar, un 72%, siendo esta cifra superior en las jóvenes de entre 18 y 24 años, un 81,9% , frente al 19% de las encuestadas que afirman consumir tabaco a diario.

 En cuanto al consumo de alcohol, el 64% de las mujeres consume ocasionalmente. Este consumo ocasional disminuye con la edad (58,1%) pero aumenta si las encuestadas no tienen hijos (71,8%).

Alimentación

A pesar de que el 89,4% considera saludable hacer 5 comidas al día, sólo lo hace un 48,1%.

En cuanto al conocimiento de los hábitos óptimos de diferentes grupos de alimentos, en general, las encuestadas conocen la frecuencia con la que se debería consumir cada grupo de alimentos (fruta fresca, verduras, dulces, comida rápida, etc…), pero al indagar por los hábitos reales hay marcadas diferencias en el consumo de frutas, verduras y zumos naturales.

Los alimentos que tienden a consumirse más a medida que aumenta la edad son los lácteos, la fruta fresca, las verduras, el pan, los cereales y los zumos naturales, y por el contrario disminuye la ingesta de dulces, embutidos, comida rápida y aperitivos.

En cuanto a la sal y el azúcar, parece que las españolas no abusan de su consumo. Un 74% consume sal a diario pero sin abusar, y un 53% declaran lo mismo con el azúcar.

 Parece que el consumo de agua es algo que preocupa a las mujeres españolas, ya que un 63% beben de 1 a 2 litros de agua al día. Es destacable que las personas con sobrepeso beben menos agua.

Actividad física

Gran parte de las encuestadas, el 68%, reconoce haber comenzado una actividad física que después no ha continuado. Este dato lo lideran las jóvenes de entre 18 y 24 años con un 78% de respuestas, y son las mujeres de mayor edad las que menos respuestas dan en este sentido.

Al preguntar a nuestra muestra si practica algún tipo de ejercicio, la gran mayoría coinciden en afirmar que realizan ejercicio moderado, entendiendo este por caminar, subir escaleras, tareas del hogar, etc. Un 64% reconoce practicarlo. Ya el ejercicio intenso (gimnasio, natación, correr, ect.) lo practica un porcentaje menor, solo un 27,7%, y llama la atención que el 37% nunca realiza ejercicio intenso.

Destaca que el 43% de las encuestadas que son madres declaran no realizar nunca ejercicio físico intenso, frente al 30% de las que no tienen hijos.

Al indagar en los tipos de ejercicio más practicados, caminar es la actividad elegida por la gran mayoría, un 76,5%. Otras prácticas, como montar en bicicleta, bailar o pilates las realizan entorno al 23,5% de las mujeres encuestadas. Y la mitad de las encuestadas coinciden en que el motivo principal por el que hacen ejercicio es la salud.